El sofá estaba lleno de arenas y se le manchaban las manos.
Lo más estúpido que le pasó fue enamorarse de un cienpiés.
Odiaba vivir pero se resignaba y sonreía.
Lo más estúpido que le pasó fue enamorarse de un cienpiés.
Odiaba vivir pero se resignaba y sonreía.
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