viernes, 26 de noviembre de 2010

Defunción

Enserio enmudeció. El atardecer era rosa y naranja. Él lo miraba sabiendo que el destino era una caja de pino. Pensamos que no volvería a hablar nunca. Nadie quería mantenerlo aquí en contra de su voluntad, él quería ser libre sin existencia. Le borramos las trabas. 
-¡Suéltame que viene alguien!
-¿Enserio?
-Jajaja, no, en serio no. No me sueltes.

Sus últimas palabras fueron "me aterraba quererle".
¿Ves? Ya nadie se lo tomaba como tal. Por la radio, a la hora de la comida "conducción y regreso". Quizá alguien lo echará de menos. Tú y yo no.

Ahora a amontonar papeles de seguros. Incendiar sus cosas y sus relojes de plata viejos de colección. Ahora a empezar de nuevo, a acostumbrarse a su ausencia y a que el olor a frambuesa y ajo no esté. Mientras tanto, ámame y al acabar también.

En tus labios sin en serio



Él otra vez le echó un pulso a la velocidad, otra vez se la jugó con ella y de nuevo perdió. Nunca está satisfecho. Al mismo tiempo, ella escondía un poco de droga en el sujetador en una taberna subterránea. Una amiga le preguntó:
-¿Estás bien?
-No del todo.
-¿Entonces por qué fumas?
-Fumo porque intento que todo vaya normal. 

Callados, incómodos, cuando el hambre baja en ascensor llegando al manto inferior de la tierra. Entonces se nota en el ambiente que algo no va como siempre.

¿Lo ignoro o es que realmente no está pasando?
Y se sumaron los días, los besos, las caricias y demás cucamonas.
Seis, esto no se para, seis.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Aquí también se mata

Will vuelve al anochecer a su cocina púrpura, se siente bien en ella y además todavía queda ron.En la casa sólo queda su marido y un muchacho más que le dice:
- Hoy parece que algo te preocupa Will. ¿Dónde está tu sonrisita de siempre? ¿Tu alegría innata? Me gustaría conocerte mejor.




Ella se acerca, lleva unos vaqueros, púrpuras también, y una camiseta blanca con un pequeño borrón de tinta cerca del ombligo. Tiene una mirada realmente cautivadora.
-¿Quieres conocer también mi cama?  -. Es tan morbosa y seductora...
El chico titubea al actuar, pone caras inexpresivas, está pálido. Es moreno y guapo, o más bien atractivo. Tiene un aura que desprende misterio.
-Quizá Will, quizá un día que no esté tu marido en la ducha en el piso de arriba.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Vista previa y celeste

- ¿Que qué me sugiere?
- Sí, ¿que te inspira?
- Seguridad, confianza.

Nadie me tomó en serio. Me patearon. Entonces me di cuenta de que tenía que tirar todos los recuerdos por el balcón y tirar dos veces de la cadena. Habría alguien abajo recibiendo esos recuerdos.Olvidaremos esto como un juego de niños y pasará tanto tiempo que ni te conoceré, ni a tus manos, ni como te escabullías los domingos. Deslizarse en las sábanas de otro. Ensuciarse la conciencia.


-¿Que te parece?
- Sí, era como un juego de niños que se hicieron adultos. 
- ¿Y los sueños?
- Ya nunca más volvieron a soñar nada. Sólo eran materia. 

viernes, 19 de noviembre de 2010

"somos una especie fallida"

Me enamoré de Cenicienta, no lo pude evitar. Esa lengua viperina, esa curiosidad por vivir. La muy puta de lujo, que me regala el sexo, gratis dice, por ser tú. Con su vestido azul. Cada noche coge sus zapatos de cristal y escupe, cada día le rompe un cacho y los va colgando del techo. Son como estalactitas. Viene con su cigarro en la mano, con aires de grandeza y elegancia a prestarme sus servicios. Me relame. Alargamos lo posible los segundos, los estiramos como chicle. Se le rompen las medias con la ceniza y con su mirada, por donde casi no ve, va matando ovnis y desintegrando quizás. Y no me cobra, me hace feliz y no me cobra. No me cobra porque ella también está perdidamente enamorada de mí. O eso me gustaba pensar.


viernes, 12 de noviembre de 2010

Quality


Tenía el pelo corto y algo desaliñado. Estaba sentada en unas escaleras de piedra con la cabeza metida entre las rodillas, con un libro en la mano y viendo pasar hormigas. La lluvia empapaba las páginas, las piedras, los cabellos. Se le fue la sed de todo. Echó a andar unos veinte minutos después, era como un fantasma viviente. 
El destino hizo que sus penetrantes ojos se adentraran en alguien que se cruzaba con ella. Les debió de dar un calambre horrible a ambos, debieron de ver que no valía la pena porque cada uno se metió en sendos comercios, se compraron unos yogures y unos zumos y se fueron para sus correspondientes casas. 
Y aunque no tenga nada que ver, yo siempre le hago guiños así que ¡Viva la gilipollez! ¡Y viva las hormigas que cargan de electricidad las miradas!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Odio



Y sí, era odio. Nunca lo había sentido pero cuando le vi por la calle supe que era odio. Las palabras me punzaban en el pecho y no sabía que gritarle. 
Pero es curioso y hasta es paradójico, cómo esa persona me dio el empujón que me llevó a las veinte horas divinas. Cómo conseguí la oportunidad de mi vida. La salida. Entonces que... ¿No deberé darle las gracias aun encima no? Sí, me jodió bien jodida, pero ahora es todo tan distinto. Lo mataría. Pero era todo lo que necesitaba. Esto. Sólo espero que nunca tengas que maquillarme y que el destino ponga a cada uno en el lugar que merece. ¡ Auténtico cerdo ! Definitivamente, mal que me pese, te lo agradezco.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Automatismo desenfrenado

Vive en una habitación con canciones transparentes colgadas de la pared, magia o ficción. Confusión, vete porque aquí no hay nada que te haga quedar, pensándolo mejor, una única razón para quedarte. Pero muy grande. Enorme. Realidad, el frío que se cuela hasta el estómago, y por los brazos, y por los pies y por las manos. Levántate a las seis de la mañana para que la soledad te haga un poco de compañía, ¿no se está mal, verdad? Cumple tus obligaciones, o no. Ten una amiga lejos. Una sola. La única que vale. Siéntete mareada tantas veces al día como puedas porque la vida no es mas que esto que ves. Él. Que te bese la nuca, que te haga precipicios, escalofríos, ¿vale la pena eh? Come poco, tan poco como puedas, ¿el por qué? Por que las injusticias te quitan el hambre y las ansias con la muerte te dan patadas en la espinilla. Deja de pensar en eso. Piensa en lo que tienes ¿el que? ¿Amor? ¡Supóntelo! Agárrate. Cuida. No sueltes. Sino todo perderá sentido, ¿existe? O no. Quédate así, confortablemente. Sabrosamente. Escúchalos, te encantan. Mira películas y escribe guiones. Sé feliz. ¿Feliz? ¿Qué? Que seas loca y rara, que nadie te quite el sueño, que vales mucho. ¿Y entonces que? Que les jodan. Sigue.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Gracias

No hay mayor poesía


que hacerte cosquillas en el paladar

sábado, 6 de noviembre de 2010

Corrompido, infecto.


No vuelvas a dejarme notas en post-its ni me escupas tus sonrisas en la nuca. Coge tu puñado de rosas azules, preciosas por cierto, y vete con el cuento a otra. Además ya están disecadas, como tú y como yo. Como vuelva a oír excusas baratas voy a vomitar, que he hecho mal la digestión de tu compañía. Antes de todo lo demás, cierra la puerta que se escapa el gato y se come el tamaño de lo nada que te importaba el tiempo y el lugar. Yo por si acaso compraré en una tienda de lámparas "un te amo en luces de neón", y te puedo asegurar que lo haré. 

viernes, 5 de noviembre de 2010

Piel

-Riégame a diario, ¿Quién te has creído que soy? No tienes ni idea.
-Vomita todo lo que puedas, date golpes con el paraguas y sal fuera a tomar el aire.
-¿Ves de que ha servido todo?
-Sí.

La reunión fue en una cocina púrpura, todos asistimos de traje, sí camisa y no corbata. Hablamos de limpiar la sangre de los baños y de las camas, o de deshacernos de los objetos que tuvieran manchas imborrables. Llegó la pelirroja por la puerta y los reunidos malamente disimulamos. Alguien dijo:
-Oye Will, tienes un algo que nos embruja a todos, nos encantaría invitarte a un trago pero ahora mismo debes irte, no hagas preguntas, solucionamos un problema y te llamamos.
Sin decir nada se mojó los labios con ron cubano y posó el vaso en la mesa. Se dio la vuelta y obedeció.
Antes de seguir con la reunión ella asomó media cara por la ventana y dijo:
-Hay que ver, cojones, lo bonita que es mi cocina.
Todos sonreímos. Todos la amábamos.
Cumplimos con el trato de limpieza. Todo sucedió sin imprevistos.
Lo único que se encerró entre rejas, fue el sentirse culpable. 




jueves, 4 de noviembre de 2010

Zapatito de cristal

Abre el grifo del agua caliente, la atmósfera del baño sabe a vapor y la espuma ya aparece en el agua. Se da un baño. La pistola está cargada, sobre el retrete. Se pone un albornoz. Ella.

Se frota los ojos con las manos, se sienta en la cama y bebe un poco de agua de la botella pintada de rosa con pincel. Se pone una camiseta vieja y un pantalón de deporte. En el congelador coge una tarrina de helado, y lo lame, le deja un buen sabor de boca y se pone el albornoz. Él.

Se reúnen.

El orgullo y la satisfacción hacen equilibrios en una cuerda floja,  se miran y sonríen con complicidad. Noviembre admira, envidia, y camina sobre hojas amarillas en forma de corazón.
Diciembre espera impaciente en una esquina llorando de felicidad y nervioso por que llegue su momento de gloria.
El material onírico se hizo polvo. Los dos se pusieron a barrer con sendas escobas. 




Deliciosamente.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Noche imperfecta

Si me pasara algo, 
deshazte de la marihuana que hay en el piso,
no quisiera que mi madre se decepcionara.


martes, 2 de noviembre de 2010







Esta habitación
está vacía sin ti
y las paredes frías
y toda la calefacción del mundo no es suficiente
porque el calor que necesito
sólo puedes dármelo tú.

lunes, 1 de noviembre de 2010


Yo no, al contrario, no me gusta. Es como lamer la cosa más rica un ratito, leer un buen guión a medias y que te lo quiten. Helado de chocolate por ejemplo.