Will vuelve al anochecer a su cocina púrpura, se siente bien en ella y además todavía queda ron.En la casa sólo queda su marido y un muchacho más que le dice:
- Hoy parece que algo te preocupa Will. ¿Dónde está tu sonrisita de siempre? ¿Tu alegría innata? Me gustaría conocerte mejor.
Ella se acerca, lleva unos vaqueros, púrpuras también, y una camiseta blanca con un pequeño borrón de tinta cerca del ombligo. Tiene una mirada realmente cautivadora.
-¿Quieres conocer también mi cama? -. Es tan morbosa y seductora...
El chico titubea al actuar, pone caras inexpresivas, está pálido. Es moreno y guapo, o más bien atractivo. Tiene un aura que desprende misterio.
-Quizá Will, quizá un día que no esté tu marido en la ducha en el piso de arriba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario