La cretina alemana de bonitos pechos llama por teléfono a una amiga para ir a dar una vuelta. Chapurrea unas palabras en español y quedan en la tienda de regalitos porno-simpáticos de la esquina. Una vez allí se van al apartamento de unos aspirantes a drogadictos y se meten un par de rayas con ellos. Souli toca bien el bajo y hace que todo parezca una nube de cianuro y mercurio. Ahora un par de porros de exótica marihuana y un poco de hachis. De fondo una película de Disney a la que nadie presta atención. Ya algo tocadas por el efecto de las drogas las dos amigas deciden ir al cine. A ver, entre carcajada y carcajada, curvas las rectas y rectas las curvas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario