Solían decirme que yo tenía algo que ver con el carisma, o él conmigo.
Pero no está.
No recuerdo como era. Debe haberse escondido en algún hueco cóncavo con besos de ayer no queriendo pensar en mañana por miedo a hoy. ¡Carisma! ¡Vente! Aquí hay paredes marrones que saben a chocolate.
Sé que estarías bien conmigo. Complicidad. Acuérdate. Tú tacto... No sé. Masa uniforme que se desprendió de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario