miércoles, 24 de octubre de 2012
Sobremesa
Un hombre de bigote se encuentra sirviendo té a unas señoritas de risa molesta e irritante.
Sueña, con su pajarita y la bandeja entre mesa y mesa, que hace patinaje artístico con mayas de lentejuelas. Se ríe de sí mismo, en sus adentros, pues ese no es su sueño real. Lo que de verdad quiere, es ser operario de cámara y descubrir su mundo, su entorno, de forma cubista, en fotogramas que él mismo retocaría en edición. Y es que también siempre quiso llamarse Pablo.
Sueña, con su pajarita y la bandeja entre mesa y mesa, que hace patinaje artístico con mayas de lentejuelas. Se ríe de sí mismo, en sus adentros, pues ese no es su sueño real. Lo que de verdad quiere, es ser operario de cámara y descubrir su mundo, su entorno, de forma cubista, en fotogramas que él mismo retocaría en edición. Y es que también siempre quiso llamarse Pablo.
Ni un pelo
En las espirales rebuscadas de los callejones me encuentro
y observo que yace en mi fondo,
un optimismo latente, pero apagado.
Con ganas de darle al botón
y activarlo, pero esta negrura
presente e imprecisa
no me lo facilita nada.
Seguiré buscando.
y observo que yace en mi fondo,
un optimismo latente, pero apagado.
Con ganas de darle al botón
y activarlo, pero esta negrura
presente e imprecisa
no me lo facilita nada.
Seguiré buscando.
domingo, 14 de octubre de 2012
Entredicho
Es la ventaja que me llevas la que me hace desconfiar.
Murphy no se hubiera perdido esa oportunidad, para eso ya estamos tú y yo.
Murphy no se hubiera perdido esa oportunidad, para eso ya estamos tú y yo.
Domingo
A veces el talento es injusto, porque ella aparece con toda su sabiduría por la puerta y da igual que no se esfuerce nada. Toda su carisma destella tanto que, a algunos nos ha causado ya alguna vez el efecto que causa un flash.
Él, en cambio, complejo a la par que recluso soñador, se escondió en un truco de magia.
Tenían la siguiente conversación:
- Talento bajo el techo es lo que tienes.
- Cuéntamelo ya, no te hagas más de rogar, que nos conocemos.
- No será larga la espera ni es vital la importancia.
- Pues entonces jugamos a algo...
- En horizontal, lo que haga falta.
- Eres tan bonito, que me da pena destrozarte.
- Algún día te contaré lo de nuestra conexión.
- Parecemos una película, no nos pisamos al hablar, cada uno a su tiempo, yo no te interrumpo a ti y tú no me interrumpes a mí.
Él, en cambio, complejo a la par que recluso soñador, se escondió en un truco de magia.
Tenían la siguiente conversación:
- Talento bajo el techo es lo que tienes.
- Cuéntamelo ya, no te hagas más de rogar, que nos conocemos.
- No será larga la espera ni es vital la importancia.
- Pues entonces jugamos a algo...
- En horizontal, lo que haga falta.
- Eres tan bonito, que me da pena destrozarte.
- Algún día te contaré lo de nuestra conexión.
- Parecemos una película, no nos pisamos al hablar, cada uno a su tiempo, yo no te interrumpo a ti y tú no me interrumpes a mí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
