lunes, 20 de mayo de 2013

Algo hago mal.



Si no necesito más luz,
¿para qué voy a gastarla? 
A veces me gusta sentarme en un portal a escuchar el silencio de las máquinas.
Y en esta oscuridad sólo alumbra el humo de tu camino perdido y sin rumbo.
El eco de tu voz resuena por las paredes de mi cráneo.
Es un secreto que nunca te voy a contar porque supera los límites de tu realidad.
Aférrate a lo que tengas a mano, está bastante claro que no te estoy hablando a ti.
Aunque lo que está claro es relativo, igual de relativo que el tacto de un cuerpo, según quien lo toque, según quien lo mire.
Se consume el tiempo sin el adjetivo lento.
Y tu cuerpo contento se aferra a vivir
una felicidad acomodada prefabricada de sentimientos.
Yo sin embargo, siento libremente lo que tú nunca llegarás a sentir.
¡Qué pena!, o qué fortuna…
Si quiero rimar cigarrillo con pitillo es que empiezo a estar no cuerdo.
De todas formas que más da:
La ignorancia de la desilusión, que se acabe tu cigarrillo.
Y sin ganas, lío el último pitillo.
Automáticamente, como llega la reminiscencia de tu piel sin ser llamada,
sin ser nombrada.
Descontrolada se acerca veloz y choca con una fuerza atroz en mi existencia.



lunes, 13 de mayo de 2013

I do care

Lo que nos va 
es ensuciar las sábanas,
en pasatiempos de sonrisas encerradas.

Conocí la indiferencia
en la mirada curtida. 
Ya no practico el olor del arrepentimiento,
ni el aliento otoñal.

Las cenizas desorientas toparon con los fuertes colores de la energía.
Es la veleta impredecible la que me guía. 
¿Manías? No muchas al día. 
Quemar tus palabras como quemé la casa, sin querer. 
Con una torpeza que amanece conmigo como el sol. 


Pétalos podridos en tu bañera del amor.
Esos ojos que no miran por culpa del sabor. 
Mientras dices que todo es un comienzo, el pensamiento habla de finales,
más bien el subconsciente,
con su doloroso y efectivo golpe.
En una calle mojada comienza a haber luces.
Pero no hay nadie que grite esperanza
porque las bocas están muertas y las voces rotas.



Todavía hay luz que comerse despacio,
con los dedos manchados,
con los ojos cerrados.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Mayo

Extasiada después de sentir.
Acalorada el sabor de tu piel.

Hago dibujos con el humo 
de tus descuidos.
Permanezco encerrada herméticamente 
en el mundo de los muertos.
Conozco el sufrimiento.
Disfruta el paladar de la vida
de mi agridulce sabor.

Preparados para captar las secuencias del horror y de las sonrisas que me transportan a una montaña rusa en un oscuro y tenebroso paisaje. 
Toda la melancolía que ser feliz devora en el transcurso de unos días que trascenderán. 
Bienvenida luz de mayo, los recuerdos oxidados nacieron listos para tu calor.

Llamadas de atención, asterisco y ¡Exclamación!