Te llamo
y no contestas.
¿Por qué tanto empeño en ignorarme justo ahora?
Quiero salir de este cuerpo y no puedo.
Vienes sin ser llamada, pero yo voy a insistir,
¿ganaré así?
¡Eh! ¡Llévame contigo!
A veces con tanta facilidad me posees y, ¿dónde estás ahora?
Apago con todas mis fuerzas toda la realidad, para que vengas,
pero el viento reitera, ruidoso, y me hace permanecer.
Quiero que vengas.
Con tu rostro borroso de verdad.
Con tu rostro traslúcido y pálido.
Con esa facilidad de llevarme a volar.
Te voy a llamar con tanta fuerza que lo voy a lograr.
Al final gano yo y estás cuando tan desesperadamente te busco.
Siempre que yo quiero.
Maravillada y agradecida me quedo. Aliviada de placer, complacida,
como después de un orgasmo.
Aunque venga vagamente, finalmente se presenta,
más sutil o con más fuerza.
Siempre intensa, fiel con cara de ramera.
y no contestas.
¿Por qué tanto empeño en ignorarme justo ahora?
Quiero salir de este cuerpo y no puedo.
Vienes sin ser llamada, pero yo voy a insistir,
¿ganaré así?
¡Eh! ¡Llévame contigo!
A veces con tanta facilidad me posees y, ¿dónde estás ahora?
Apago con todas mis fuerzas toda la realidad, para que vengas,
pero el viento reitera, ruidoso, y me hace permanecer.
Quiero que vengas.
Con tu rostro borroso de verdad.
Con tu rostro traslúcido y pálido.
Con esa facilidad de llevarme a volar.
Te voy a llamar con tanta fuerza que lo voy a lograr.
Al final gano yo y estás cuando tan desesperadamente te busco.
Siempre que yo quiero.
Maravillada y agradecida me quedo. Aliviada de placer, complacida,
como después de un orgasmo.
Aunque venga vagamente, finalmente se presenta,
más sutil o con más fuerza.
Siempre intensa, fiel con cara de ramera.