lunes, 7 de octubre de 2013

El reloj vidente

Pienso cada cosa que a veces creo que algo no anda bien.
Es una jodida locura. 
¿Finalidad? ¿Objetivo?
¿Son cosas que se han de planificar?
Las carcajadas que trajo el invierno hasta la arena,
y que ahora, en verano, conservo tapadas en cama.
Mejor no me entiendas. 
Tú que con tu frágil apariencia, 
escondes un ser pétreo y frío.
Qué inútil es sentir, ¿no?
Cómo puedo definirme sincera, 
con los papeles que interpreto en cada realidad…
Diferentes mundos.
Diferentes actuaciones. 
Pero un ser único, indivisible.
Desprovisto de alma. 
Voy a quemar todas las palabras, 
porque no significan nada.
Además no entiendes ninguna.

De una mente feliz se alimentan los pulmones del reloj. 
Tic, tac. 
Sonríe.
Tic, tac.
Recuérdalo. 

Cuando busques algo más…
Cuando ya no sea suficiente…
Cuando ya no te haga seguir…